PATOTAS, si la fidelidad tuviera un nombre y rostro sería el tuyo. Mi fan, mi perrhijo hermoso, mi compañero especial que me enseñó a amar de una manera incondicional... aún me duele mucho tu partida y la forma en que sucedió, pero con tu sonrisa, tus patotas y tus acurrucos estás y estarás siempre en mi corazón...
Entre las anécdotas que recuerdo con más cariño están cuando eras un cachorro recién nacido, te acomodabas a lo largo en la panza de tu mamá y no dejabas comer a nadie más.... jajaja.... luego, como a los 4 meses, tus orejas colgaban hasta el suelo y te veías precioso.... de repente empezaste a crecer a crecer y te convertiste en el peludo más grande de todos y a veces te decía, "Grande" como tu personalidad, como tu corazón, como tu lealtad.
Descansa en paz mi perrhijo y gracias mil por haber cruzado en mi camino. Nos hizo falta más tiempo....